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Breves pinceladas de la historia del sáhara.

Hablar del Sáhara es soñar en las mil y una noche,vivir las epopeyas de Simbad el marino, Asistir al mundo mágico de Aladino, bailar el dulce aroma de Sheherazade. Un mundo misterioso que nadie conocía hasta finales del siglo XIX. Desiertos, dunas movedizas, arenas tracioneras como el sech-sech (polvo de arena), un mundo cálido, abrasador, silencio absoluto, y noches frías iluminadas por mil estrellas. Se puede considerar que el saharaui, es un hombre duro, trabajador, nómeda por excelencia, el pastoreo es su lugar. Se les llama, con mucha sabiduría, los Tuaregs, los Señores del Desierto o los Hombres Azules, ya que los pañuelos teñidos de azul que llevan en la cara, para evitar en chergui y las fuertes ventiscas, terminan tiñendo sus mejillas de color azul. Sus fortunas: sus dromedarios, que les permiten largas caminatas de hasta 30/35 Kilómetros por día a pleno sol y sin beber. Son ademas  los animales con más memoria según sus dueños, y no los elefantes como pretendemos en España… Su bienestar: el oasis y el palmeral. El escritor francés Pierre Benoît sitúa la Atlantida de Platón en el macizo del Hoggar en pleno  corazón del desierto Argelino. Lo que no deja de extrañar que esas montañas puedan estar en ese desierto. Novela muy amena  que relata un poco la presencia francesa en todo el litoral del norte de África. Mi abuelo español me comentó que un día en Fitur, hizo un comentario sobre el desierto de Maruecos; los encargados del estand se rieron y uno dijo: El Sahara esté en Argelia, en Marruecos solo hay cuatro dunas…y poco más. Argelia país hermano y acogedor con la hospitalidad legendaría del pueblo saharaui, al igual que lo es Túnez, ha acogido a todos los desplazados marroquís tras la Marcha Verde y ha abierto unos campamentos de refugiados en pleno desierto como el de Tinduf, donde esas familias ya han hecho sus vidas y muchos niños han nacido en esas tierras un tanto hostiles pero que Argelia procura mejorar en la medida de sus posibilidades ya que las tiendas de campaña iniciales, han sido sustituidas por viviendas bajas con todos los servicios necesarios para una vida con esperanzas de bienestar. El frente polisario es el encargado de mantener el orden y la disciplina para toda la comunidad. Hoy, cabe preguntarse:  esos refugiados, al cabo de los 35 años se considerán marroquís o pertenecen a esa nueva generación de Argelinos ?  Para mi, hoy por hoy, con menos raices y ataduras familiares que nuestros mayores somos, a no dudar, más argelinos que marroquís. Escrito por Aïchatu Mohamed asesorada por su abuelo.

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